EL TRAUMA INFANTIL NO SE “SUPERA”…SE INSCRIBE EN EL SISTEMA NERVIOSO.
- Violeta Zurkan

- hace 3 días
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Durante años se repitió la misma frase:“Los niños olvidan.” “Era muy pequeño, no se va a acordar.”
La ciencia demostró algo muy distinto.
En los años 90, el médico Vincent Felitti lideró junto a Robert Anda el histórico estudio Adverse Childhood Experiences Study (ACE).
Los resultados cambiaron para siempre la comprensión del trauma.
Cuantas más experiencias adversas en la infancia, mayor riesgo en la adultez de:
-ansiedad.
-depresión.
-enfermedades cardíacas.
-dolor crónico.
-diabetes.
-adicciones.
-alteraciones inmunológicas.
El trauma no solo afecta la mente.
Modifica el cerebro en desarrollo.
La exposición crónica al estrés altera la amígdala (hiperalerta), el hipocampo (memoria) y la corteza prefrontal (regulación emocional).
Aumenta el cortisol.
Desregula el sistema nervioso autónomo.
Un niño que crece con:
-violencia.
-abandono.
-humillación.
-miedo constante.
-inestabilidad.
No solo desarrolla recuerdos dolorosos.
Desarrolla un sistema nervioso entrenado para sobrevivir.
Y ese sistema, años después, puede manifestarse como:
-hipersensibilidad al estrés.
-reacciones emocionales intensas.
-dificultad para confiar.
-autoexigencia extrema.
-sensación constante de amenaza.
No es debilidad.Es adaptación biológica.
El cuerpo guarda lo que la mente no pudo procesar.Muchas memorias traumáticas no son narrativas.Son implícitas. Sensoriales. Corporales.
Por eso a veces no “recordamos” el evento…pero el cuerpo reacciona como si aún estuviera ocurriendo.
La parte esperanzadora es esta:
La neurociencia hoy habla de neuroplasticidad.
El cerebro puede reorganizarse.
El sistema nervioso puede reaprender seguridad.
A través de:
-presencia consciente.
-regulación emocional.
-experiencias vinculares seguras.
-psicoterapia profunda.
Cuando trabajamos en terapia, no solo hablamos del pasado.Creamos nuevas experiencias neuronales.
La presencia sostenida en un espacio terapéutico seguro ayuda a:
-regular la amígdala.
-fortalecer la corteza prefrontal
-integrar memorias traumáticas.
-disminuir la respuesta de alerta crónica
El trauma deja huella.Pero no es sentencia.
No todos los adultos “exageran”.Algunos aprendieron demasiado pronto que el mundo no era seguro.
Y cuando el cuerpo aprendió eso en la infancia,desaprenderlo requiere conciencia, tiempo y acompañamiento.
La ciencia incomoda.Pero también libera.
Si sientes que tu historia aún vive en tu cuerpo,podemos trabajarla.
Agenda tu proceso terapéutico conmigo y empecemos a sanar desde la raíz: el sistema nervioso, el vínculo interno y la relación contigo misma.
. Te espero para que comiences tu proceso.❤️🩹
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